Presentación del libro «Dos Patrias.»

El jueves 3 de febrero presentamos en El Manglar (calle Martínez Vigil nº 14, Oviedo) «Dos patrias», una novela con tintes biográficos y con raíces asturianas sobre el drama de los niños de la guerra, que sufrieron dos contiendas: la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial. Nos acompañará Pablo Fernández-Miranda, su autor, que será presentado por José Manuel Zapico, Secretario General de CCOO Asturias. Entrada libre hasta completar aforo.

Esta novela, basada en hechos reales, se inicia con el regreso a España del primer repatriado entre los tres mil niños evacuados a la Unión Soviética durante la guerra civil española.

Tino aún no ha cumplido dieciocho años y ya ha sido atravesado por dos guerras. La lucha por la vida de aquel niño de Asturias, luego de Moscú y Leningrado. Soldado en el ejército rojo, guerrillero en los bosques helados de Karelia, prisionero en Finlandia y más tarde repatriado a España gracias a los buenos oficios de Agustín de Foxá, embajador de España en Helsinki.

La infancia quebrada de las niñas y niños españoles que marcharon a la URSS huyendo de los desastres de la guerra civil es uno de los capítulos más tristes y desgarradores de la historia de nuestro pasado reciente. Pero también de los más desconocidos y apasionantes.

Es la historia a contrapelo de los niños y niñas que crecieron en una tierra muy lejana a la suya y en el seno terrible de la guerra contra el nazismo. Unos combatieron; otros, los menores, fueron llevados a la retaguardia más alejada de los frentes, a veces hasta lejanas repúblicas donde padecieron hambre y frío.

Nunca perdieron su identidad, ni su cultura española. La mayoría siempre quiso volver y muchos lo consiguieron, ya en 1956 y 1957. Antes con los pies en Rusia y la cabeza en España. Después, físicamente en España desde donde sus pensamientos volaban a esa otra patria donde quedaron amigos, novios y novias, hermanos y a veces hijos.

Los que retornaron hallaron una España, más madrastra que madre, que los maltrató y puso bajo sospecha. Venían de Rusia a un país que decía tener en Rusia el paradigma de su peor enemigo.

Y toda una constelación de nombres propios que se inserta en un espacio que adquiere una dimensión mágica: Moscú, Samarkanda, Saratov, Karelia, o el Oviedo de la primera posguerra con sus calles, la Plaza del Paragües, los arrabales, tiendas, tabernas y policías a la caza y captura de “rojos indeseables”, figuras a contraluz que devienen míticas en aquel Oviedo derrotado. Y en un paseo por el Madrid de esos duros años contrastados con la lucha por la vida. Los muchachos y muchachas del bautizado por ellos mismos como Cerro de los locos en la Dehesa de la Villa; o la legendaria piscina La Isla, a orillas del Manzanares. Chispas de esperanza en la oscuridad. 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.