Exposición fotográfica: Miradas a una Revolución.

Hoy a las 20:00 horas Manglar Ecosistema cultural inaugura la exposición ‘Miradas de la Revolución Cubana’, organizada por la Ciudadana Asociación Cultural,  que podrás visitar hasta el 2 de diciembre próximo. Reúne un total de 27 fotografías, seleccionadas de la colección de la Fototeca de Cuba y presenta algunas de las imágenes más significativas de un grupo de fotógrafos que, como Alberto Díaz Gutiérrez (Korda), Raúl Corrales, Osvaldo y Roberto Salas, Liborio Noval, Ernesto Fernández, José Agraz, Perfecto Romero, Luis Pierce captaron los momentos trascendentales y contribuyeron a la difusión de la Revolución Cubana que ha cumplido 60 años.

Además, si nos acompañas disfrutarás de buena música (Son, salsa, mambo, danzón, etc.), y de la lectura de poemas de Reynaldo García Blanco, Antonio Guerrero Rodríguez, Virgilio López Lemus, Alex Pausides, Hildebrando Pérez Grande, Pedro López Cerviño, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Arturo Corcuera y Ernesto Che Guevara entre otros.

El movimiento fotográfico cubano fue la expresión artística más representativa de la Revolución en su nacimiento. Los fotógrafos captaron lo esencial en el momento y lugar donde se encontraban, cada uno con su manera peculiar de ver y atrapar el momento decisivo. Es indiscutible el mérito de esa generación de fotógrafos, que dejaron para las generaciones de su época y las venideras un caudal inestimable de imágenes que narran la historia del país.

En Miradas de la Revolución Cubana sobresalen hallazgos interesantes, como la espontaneidad en plasmar la belleza épica, la carga simbólica, la fidelidad al registro de lo representado para ofrecer credibilidad, la riqueza de detalles en los planos sucesivos de la imagen, en que raras veces se permitía que el sujeto posara mirando a la cámara, la escrupulosidad en el examen de lo representado, la nitidez de detalles en la perspectiva, la exigencia en el discurso de lo que se necesitaba representar y la exteriorización de aspectos vivénciales del complejo contexto en que cada una de las fotos fue tomada.

En estas imágenes se aprecia una secuencia gráfica que aunque se hizo con un propósito de reportaje, alcanza hoy la dimensión de obra artística por la nitidez de detalles en la composición, así como por la sensibilidad de observar con exigencia el discurso social que le dio veracidad a cada una de las fotografías.

Fotógrafos de la exposición:
Alberto Díaz Gutiérrez (Korda) (1928-2001). Comenzó como fotógrafo de publicidad teniendo su propio estudio con Luis Pierce, los famosos estudios Korda. Antes de la Revolución hizo importantes fotografías publicitarias con una gran capacidad artística y técnica que pudo complacer a las agencias extranjeras más exigentes establecidas en Cuba. Con el Triunfo de la Revolución, cambia sus modelos. Su foto “La niña de la muñeca de palo”, 1959, como él expresara, marcó el momento de cambio en su fotografía, de fotógrafo de moda en fotógrafo de la Revolución. La imagen de Che Guevara, que Korda tituló ‘El Guerrillero Heroico’. Ha llegado a ser uno de los iconos más difundidos del Siglo XX.

Luis Pierce (1912-85), llamado (Luis Korda), fundó Studios Korda en 1954 en la Habana Junto a Alberto Díaz Gutiérrez (Alberto Korda); como homenaje a los cineastas húngaros, Alexander y Zoltan Korda,

Raúl Corrales (1925- 2006) Comienza primero como laboratorista y después como fotógrafo en una agencia publicitaria (Cuba Sono Film en 1944), simultaneando como fotorreportero hasta 1957 en el periódico Hoy. Trabajó para revistas como Vanidades, Carteles y Bohemia. Sus trabajos durante los años 40-50 fueron denuncias de las condiciones de vida de los trabajadores. Sus fotografías se distinguen por un encuadre que lo delata por su síntesis en la composición. Sus fotos están llenas de rica plasticidad y expresividad, con gran poder de síntesis. El expresó “Lo artístico no reside en el objeto a retratar, sino en el ángulo, la composición y la luz que se escoja. La misión del fotógrafo es buscar precisamente la imagen no vista” Fotógrafo de un gran instinto para dar escenas que revelan la humanidad de sus objetos, que le otorgan una perspectiva singular; con una gran sensibilidad, que oscila entre lo mítico y lo íntimo, lo heroico y lo lúdico, lo trágico y lo irónico”

Osvaldo Salas (1914-1992) inició estudios en la Academia de Artes Plásticas, San
Alejandro, y poco después se trasladó a Nueva York con sus padres, donde comenzó su carrera fotográfica. Llegó a publicar sus reportajes en Life y en The New York Times. Después de una invitación de Fidel Castro a viajar a La Habana en 1955 fue nombrado fotógrafo del Movimiento 26 de julio, compaginó su trabajo entre Nueva York y Cuba, hasta que tras el triunfo de la revolución a cuba se instaló definitivamente en la isla. Junto a su hijo Roberto a su hijo trabajó para la revista, Revolución. En 1983 la Organización de Periodistas Internacionales le otorgó el Master internacional de Fotografía de Prensa.

Roberto Salas (1940) Aprende fotografía con su padre Osvaldo Salas. Publica sus primeros trabajos en el periódico “El Imperial” (1955 New York con 15 años. Fue fotógrafo del Movimiento 26 de julio en New Cork, publicando diversos trabajos sobre este movimiento en varias publicaciones e incluso en la Revista Life (su fotografía “La Señora y la bandera” la bandera del movimiento en la estatua de la libertad (1957) Fue corresponsal de guerra en Vietnam A partir de 1994 se dedica también a la fotografía de desnudo y a otro tipo de fotografías siempre en una búsqueda incesante de renovación y experimentación.

Ernesto Fernández (1939) Antes de 1958 trabajaba como diseñador y dibujante en la Revista Carteles, donde hizo algunas fotos como colaborador. En esa época realizó un ensayo por su cuenta “La Habana en Inglés” donde recoge los lumínicos en inglés de los comercios que invadían la ciudad. En 1958 trabajó para el periódico Revolución, en esos momentos clandestino y al triunfo de la revolución forma parte del equipo del periódico, después pasa a la Revista Cuba. Sus fotos son de un inapreciable valor testimonial. Excepcionales sus fotos de Girón, la lucha contra bandidos en el Escambray, las microbrigadas en Cuba.

Liborio Noval (1934). Trabajó para agencias publicitarias y a partir de 1959 en el periódico Revolución. Posteriormente trabajó para la Revista INRA y Cuba en las que realizó numerosos reportajes. Trabajó por más de 40 años en el periódico Granma. Es Premio Nacional de Periodismo José Martí por su valiosa labor como fotorreportero. Posee una amplísima obra sobre el Ché y Fidel así como de importantes sucesos del país.

Perfecto Romero. (1936), es donde se inicia como fotógrafo en 1955. En este mismo año se vincula al Movimiento 26 de Julio con los hermanos Rojas. Ha participado en numerosas exposiciones personales y colectivas y recibido diferentes premios y reconocimientos. Actualmente trabaja como fotógrafo para la publicación Palante.

José Agraz Solans (1909 –1982) Autodidacta. Comenzó a trabajar como fotógrafo hacia finales de 1929, junto a su hermano Lorenzo, quien resulto entusiasta colaborador. En 1933 logró captar las primeras fotos de acción (de una pelea de boxeo) con luz ambiente. Fotografías técnicamente muy adelantadas para su época, que fueron publicadas en la edición del diario El País. En 1934, con ayuda de su hermano Lorenzo, excelente fotógrafo de color y aficionado a la fotografía, sincronizó el magnesio al obturador de la cámara. En los años 35 paso a trabajar al periódico Información, y a la revista Bohemia. En 1941, durante una corrida de toros en La Tropical, realizaba por primera vez en Cuba, una secuencia fotoperiodística con motor acoplado a la cámara. En 1943 fundó el seminario deportivo Foto. En 1945 reanudó su publicación, esta vez en forma de revista gráfica y ya 1952 editó su portada a todo color. Recibió más de 60 premios y menciones en concursos nacionales e internacionales por sus fotos informativas. Su labor fue muy reconocida por numerosos órganos internacionales de prensa, entre ellos la agencia Gamma, y la Asociación de reportes fotográficos de Río de Janeiro impresa, con las que colabora muchos años.

La Revolución Cubana ha sido y sigue siendo un hito histórico indudable, incluso para sus detractores. En 1959, los barbudos dirigidos por un joven abogado, héroe del frustrado asalto al Cuartel Moncada, en Santiago (Fidel Castro), y el no menos mítico médico argentino, Ernesto Che Guevara, consiguen alcanzar el poder derribando la dictadura sanguinaria de Batista, títere de los EE.UU. Cuba se alza desde entonces como referente para múltiples organizaciones de izquierda, movimientos populares y personas de izquierda, con un ideario antiimperialista basado en las ideas de José Martí, apóstol revolucionario que muere en combate contra los españoles. 60 años después, ya sin Fidel, el gobierno cubano se reclama heredero del sueño revolucionario y se mantiene díscolo contra las políticas internacionales de su vecino del norte, hoy dirigidas por un peligroso, por incontrolado, Trump. Recordamos la epopeya revolucionaria con una exposición fotográfica de algunos grandes testigos de la misma. Y subrayamos las palabras de Eduardo Galeano: “En un mundo donde el servilismo es alta virtud, resulta raro escuchar la voz de la dignidad que representa Cuba. Esta revolución, castigada, bloqueada, calumniada, ha hecho bastante menos de lo que quería pero mucho más de lo que podía. Y sigue cometiendo la peligrosa locura de creer que los seres humanos no están condenados a la humillación de los poderosos del mundo.”

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