
Durante décadas, creímos ―o preferimos creer― que los genocidios ocurrían en la penumbra, ocultos tras la niebla de la indiferencia y la censura, ejecutados con una rapidez brutal que impedía la reacción. Pensábamos que los verdugos operaban en secreto, conscientes de que sus crímenes debían consumarse antes de que el mundo pudiera enterarse. Pero Gaza ha destrozado esos esquemas mentales: nos enfrenta a una nueva y aterradora forma de exterminio. En Gaza, el genocidio no se esconde. Se transmite en directo. Día tras día, el mundo presencia la sistemática destrucción de un pueblo. Hay testigos, hay tiempo, hay pruebas. No se trata ya de un crimen a oscuras, sino de una «solución final» ejecutada ante los ojos del planeta, que observa, registra… y no detiene. La tragedia palestina ha adquirido una forma de horror inédita: la sobreexposición. Mientras los judíos del gueto de Varsovia temían desaparecer en el olvido como hemos comentado ―sin testigos, sin memoria―, en Gaza las víctimas anuncian su propia muerte antes de que ocurra. Publican sus nombres, sus rostros, sus despedidas. «Seré el próximo», escriben. Y lo son.
Mohamed Safa es médico oftalmólogo. Nació en Cisjordania, territorio palestino ocupado por el estado de Israel desde 1967. Luchador por los derechos de su pueblo, su activismo se ha materializado en numerosos artículos y conferencias. También en varios libros, como «La segunda Nakba Palestina» (2020).
Crónica del acto
Mohamed Safa nació en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967. A temprana edad, a la vista de los tanques del ejército israelí en su aldea natal, ya comprendió qué significa vivir como un pueblo sometido al colonialismo más voraz. En España desde los 18 años, donde desarrolló sus estudios de medicina, comprendió el valor de la ciudadanía. Libertad, igualdad y justicia social son los valores que predica, sin olvidar que ninguno de ellos se puede desarrollar por parte del pueblo palestino, sometido a un genocidio que, para más desasosiego, estamos presenciando en directo. Palestina fue el inicio de una explosión, la de Oriente Medio, que tiene en su núcleo el expansionismo sionista al que hay que hacer frente y vencer. Safa predica que la forma más eficaz de ejercer la resistencia, en estos momentos, es no abandonar el territorio por parte de la población palestina, pese a que las condiciones de vida sobre el terreno es difícil que puedan ser peores. Proclama que es, también, la movilización consciente por parte de la ciudadanía de los países la única que puede hacer frente a la desidia de sus gobiernos. Debemos comprender que, si queremos un mundo en paz, tenemos que comprender que todas y todos somos, de alguna manera, palestinos. La presentación de «Gaza, un genocidio televisado», último libro del activista, encandiló al numeroso público que llenó la sala de actos del Manglar Ecosistema Cultural la tarde/noche del viernes, con una tan emocionante como apasionada charla del médico palestino.



























































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