Emilio Silva presenta «Nébeda»

Emilio Silva, activista de la memoria democrática y presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria histórica (ARMH), presenta en El Manglar su novela “Nébeda”, un relato lleno de ternura y de memoria, de emociones y de recuerdos.

«Nébeda» es una narración de dos viajes que se entremezclan y se interrelacionan: de un lado, uno corto, el viaje físico de dos viejos exiliados republicanos (Justo y Avelino) por su aldea natal y los espacios que la rodean, el pueblo de Pereje, en la comarca de El Bierzo, a la que regresan muchos años después de su huida al exilio para no ser fusilados; del otro, uno más largo, un viaje por la memoria del pasado y del presente, unos recuerdos que se despiertan al recorrer aquellos emplazamientos, desplegando un hermoso baile entre el espacio y el tiempo que han marcado la existencia de aquellas personas.

La novela desgarra el manto de miedo impuesto durante décadas por los vencedores de la Guerra de España para mostrar el sufrimiento infringido por los vencedores a los vencidos en Pereje, que puede ser símbolo de toda España.

Constituye un grito contra el silencio, el abandono y el olvido en el que se vieron esas víctimas durante el franquismo y la posterior Transición hasta que la generación de sus nietos, como el propio Emilio Silva, decidieron alzar la voz para reivindicar la dignidad de las víctimas y exigir memoria, justicia y reparación.

Emilio Silva promovió en octubre del año 2000 la primera exhumación con métodos científicos de una fosa común, la fosa de los 13 de Priaranza, donde se hallaron los cadáveres de 13 republicanos asesinados por los falangistas en noviembre del 36, uno de los cuales era su abuelo.

Crónica del acto

Emilio Silva presentó este viernes 6 de marzo en El Manglar Ecosistema Cultural «Nébeda», su novela sobre una historia familiar que escribió desde los pliegues de una fotografía escondida. Escondida para evitar señalar a quienes en un momento de sus vidas quisieron vivir un sueño, el de la igualdad, y por ello se significaron por la República. No, no todos perdimos en aquella guerra. Y eso lo sabe Silva, que vivió con el silencio del miedo insertado en su día a día. Su labor por la recuperación de la memoria histórica es un reencuentro con sus antepasados, la búsqueda de un hilo que permita denunciar la enorme deuda que tenemos como sociedad con las víctimas del golpe de 1936 y la posterior dictadura franquista, que alarga las sombras del poder hasta nuestros días. El numeroso público asistente rompió por momentos el silencio de la sala con emocionados aplausos al autor.