¿Hacia la III Guerra Mundial? Charla entre Manolo Monereo y Francisco Erice

¿Estamos iniciando el camino hacia la Tercera Guerra Mundial? La pregunta no es ociosa; la historia nos muestra otros ejemplos del inicio de grandes guerras cuando el hegemón del momento empezaba a declinar y surgían otras fuerzas que le arrebataban poder y mercados. Y este es hoy el caso: EEUU ha iniciado un claro declive en las últimas décadas, mientras otras potencias emergían con fuerza.

China, pero también los BRICS, están desplazando el centro del mundo hacia Oriente, algo que EEUU ni quiere ni puede permitirse, pues a largo plazo ese desplazamiento puede acabar con el poder de su moneda, el dólar, y por tanto con su posición de superpotencia dominante a nivel mundial. De hecho, podría considerarse que la guerra empezó hace tiempo, pero que se ha acelerado con los acontecimientos que han desembocado con la guerra en Ucrania y, más recientemente, con el genocidio que ha llevado a cabo Israel en Gaza con el respaldo de EEUU, además del conflicto permanente en el Sahel y las tensiones en torno a Taiwan.

Y a todo ello hay que agregar que en medios militares y políticos, tanto rusos como occidentales, se empieza a hablar con cierto desparpajo de la posibilidad de un conflicto nuclear, y se pasa a valorar la magnitud de la catástrofe como eventualidad posible. La pregunta, pues, es pertinente. ¿Estamos emprendiendo el camino hacia una Tercera Guerra Mundial? En este libro diversos autores responden a esa pregunta, y tratan de delimitar cuán cerca estamos de ella.

Crónica:

Mientras la ciudad estaba literalmente ocupada por un inusitado despliegue militar, Manuel Monereo y Francisco Erice disertaban en El Manglar, con lleno absoluto, sobre los riesgos de una conflagración nuclear, en la presentación de «¿Hacía una tercera Guerra Mundial?», editada por El Viejo Topo. Se agotaron los ejemplares. Los conflictos en Ucrania, Gaza o el Sahel son las señales del declive de Estados Unidos y, más allá, de la cultura occidental. Un nuevo mundo, multipolar, asoma, con Rusia y, sobre todo, China, entre otras, como potencias para una nueva hegemonía mundial. De la respuesta, cooperativa o del uso de la potencia militar y nuclear, va a depender el futuro inmediato. Mantener a la población confundida, sumisa e infantilizada, como están haciendo los gobiernos europeos, incluido el gobierno progresista en España, no parece la mejor fórmula para una salida pacífica a esta crisis mundial. Muy brillantes ayer las exposiciones argumentadas de los expertos, aplaudidas por el público refugiado de los fastos militares en el Ecosistema Cultural.