Documental: «Un guerrillero llamado Santeiro»

Seguimos adelante con una actividad más relacionada con la memoria histórica. Proyectamos el documental «Un guerrillero llamado Santeiro» en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo. Entrada libre hasta completar aforo.

Apareció muerto con un disparo en la cabeza, apoyado en un castaño un día de nieve y después de haber huido, horas antes de un tiroteo en la casa particular de Fresnedelo donde se ocultaba en una casa particular. ¿Suicidio? ¿Asesinato? A los 75 años de su muerte, la figura del guerrillero anarquista de Fornela Serafín Fernández ‘Santeiro’ es casi tan desconocida para la mayoría de la gente como controvertida para quienes todavía le recuerdan. Y el documental Un guerrillero llamado Santeiro, segunda película del proyecto de recuperación de la memoria histórica que ha emprendido el director y guionista Santiago García, aparece ahora con vocación de ofrecer una respuesta. Un guerrillero llamado Santeiro es la segunda película de la trilogía que Álvarez comenzó con La canción triste de Esteban, sobre el topo de Fornela Ramón Esteban, que tuvo su copla en la época, y que culminará con un recuerdo a tres mujeres encarceladas, Jesusa, Soledad, y Amalia de la Cruz, novia del guerrilero César Terrón.

Crónica del acto

«Ofrecer flores a los rebeldes que fracasaron». Con esta frase atribuida a Vanzetti justificó el profesor Francisco Erice el acto que organizó La Ciudadana en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo. La proyección del documental sobre el guerrillero Santeiro, dirigido por Santiago García, minero jubilado, congregó a un numeroso público, al que agradecemos su interés. Dio pie la proyección a una erudita intervención del historiador Ramón García Piñeiro, que calificó el acto como un acto de justicia poética y glosó la vida del Santeiro como la de un resistente antifranquista, frente a la lectura del mismo como un bandolero.

Contextualizar el momento histórico, en el que Santeiro venía de la caída del Frente Norte y de su participación en la Batalla del Mazucu con Higinio Carrocera, ayuda a calificarlo como un guerrillero social, un vecino en armas, en la terminología de Hobsbawm, y un patriota de su zona de seguridad, el Valle de Fornela. Desde La Ciudadana seguiremos intentando rescatar la memoria histórica de quienes lucharon por un país mejor con actos como este.